Muestra Esta es una muestra del resultado del test Test de procrastinación con datos ficticios. Volver a las muestras

Mis tests Test de procrastinación

Probar este test

Test de procrastinación

Tu perfil de procrastinación

Cazador de distracciones

Tienes un plan y normalmente también las ganas, y aun así el día se rompe en pedazos, porque alrededor siempre hay algo más interesante.

En resumen

  • Cuando aplazas, detrás suele haber distracciones.
  • Procrastinación elevada: aplazar es para ti más bien un hábito.
  • Lo que menos te frena es el aburrimiento: despachas lo tedioso.

Tus cifras

  • Distracción e impulsividad71
  • Inquietud y perfeccionismo52
  • Aburrimiento y rechazo38
  • Puntuación global54
Capítulo 1 de 7 Tu perfil de procrastinación

Las tres fuentes de procrastinación

La fuerza de cada una de las tres fuentes del aplazamiento en ti, de la más marcada a la más débil.

  • Distracción e impulsividadfuente principal71Empezar no es tu problema; el problema es quedarte en ello en cuanto aparece algo más interesante.
  • Inquietud y perfeccionismo52Pospones porque el resultado te importa: mientras no tengas la seguridad de que va a salir bien, prefieres no empezar.
  • Aburrimiento y rechazo38Pospones lo que es tedioso, pesado o simplemente poco interesante, hasta que un plazo te empuja a ello.

La puntuación describe la fuerza del detonante en tu comportamiento, no tu voluntad ni tus capacidades. La comparación es orientativa.

Qué tan marcado es tu perfil

Si tienes un detonante claro o si tu aplazamiento cambia según la situación.

33dispersión entre fuentes

Un detonante claro

Una fuente va en cabeza con una ventaja clara, así que tienes un detonante evidente, y eso es una buena noticia. Tu aplazamiento no se dispara cada vez por un motivo distinto, así que vale la pena atacarlo en un solo punto. Los consejos de abajo apuntan justo a él.

ventaja de la 1.ª fuente
19

Qué significa tu perfil

Uno de los diez perfiles de procrastinación y cómo suele manifestarse en ti el aplazamiento.

Procrastinación elevada

Cazador de distracciones

Tienes un plan y normalmente también las ganas, y aun así el día se rompe en pedazos, porque alrededor siempre hay algo más interesante. Basta un mensaje o una idea nueva y ya estás en otra parte; volver al trabajo a medias cuesta entonces más energía que el trabajo mismo. Lo que más te ayuda es cambiar el entorno, no cambiarte a ti: lo que no está al alcance no te saca del trabajo.

En tu caso el aplazamiento no es la excepción, sino una costumbre con la que ya cuentas de antemano, y lo que suele salvar la situación es el plazo. El trabajo lo sacas, pero al precio de los nervios y del tiempo que pasas pensando en lo que todavía no has hecho. La buena noticia es que tus puntuaciones muestran con bastante precisión de dónde viene, así que sabes hacia dónde apuntar.

Tu detonante principal

Cómo funciona tu fuente más fuerte, cómo reconocerla en el día a día y qué le hace un plazo.

Fuente dominante

Distracción e impulsividad

71 de 100

Empezar no es tu problema; el problema es quedarte en ello en cuanto aparece algo más interesante.

Cómo funciona

No es que no quieras: la intención la tienes, solo que la tapa sin falta lo que tengas a mano en ese momento. El teléfono, una notificación o una idea nueva ofrecen recompensa al instante, mientras que una tarea terminada solo compensa dentro de unas horas. Entre “dentro de un rato” y “ahora mismo” gana “ahora mismo”, y por la noche descubres que el plan sigue intacto.

Cómo se manifiesta

En el trabajo tienes cinco cosas empezadas a la vez y a la principal vuelves con la sensación de que arrancas otra vez desde cero. En los estudios aguantas con un texto hasta la primera notificación, luego llega el “solo echo un vistazo” y con él un cuarto de hora en otra parte. Se nota también en el balance de la noche: el día estuvo lleno de movimiento, pero lo importante se cayó de él.

Bajo presión

Cuando el plazo se acerca, la atención se fragmenta todavía más, porque la tarea es grande y la mente se escapa a todo lo pequeño. Solo consigues concentrarte en las últimas horas, cuando el mundo de alrededor por fin deja de ser interesante.

Consejos a medida de tu detonante

Cinco técnicas elegidas directamente para tu fuente principal.

No las pruebes todas a la vez: elige una y dale dos semanas.

  1. El teléfono en otra habitación

    El paso más eficaz no es más fuerza de voluntad, sino más distancia: el teléfono en otra habitación, las notificaciones apagadas y las páginas que distraen cerradas antes incluso de empezar a trabajar. Una distracción para la que tienes que levantarte físicamente gana como mucho una vez de vez en cuando. Un solo aparato encendido al alcance es capaz de matar hasta una hora bien arrancada.

  2. Bloques cortos de concentración

    Trabaja en tramos de unos 25 minutos y mete entre ellos una pausa corta; después de tres o cuatro tramos, date un descanso más largo. Un tramo corto se aguanta incluso cuando no te apetece, porque se le ve el final. Dentro del bloque no se hace nada más: lo que se te ocurra, apúntalo en un papel y vuelves a ello en la pausa.

  3. Una cosa a la vez

    Deja abierto solo aquello en lo que estás trabajando: un documento, una pestaña, una tarea. Saltar entre cosas parece productividad, pero cada vuelta cuesta varios minutos hasta que retomas el hilo. Cuando por el camino se te ocurra algo, va a la lista, no al trabajo.

  4. Un plan del tipo cuando-entonces

    Fija de antemano un detonante y una reacción concretos: “cuando me acabe el café, abro la hoja de cálculo”, “cuando termine de comer, escribo diez minutos y nada más”. La decisión se toma por adelantado, así que en el momento en que no te apetece ya no hay nada que sopesar. Cuanto más concretos sean la hora y el lugar, más posibilidades hay de que ocurra de verdad.

  5. Un único paso siguiente

    Ten delante escrito un solo paso siguiente, no la lista entera: una enumeración larga invita a elegir de ella el punto más fácil. Cuando vuelvas de una distracción no tienes que buscar dónde lo dejaste, y la vuelta dura segundos en lugar de minutos. Tacha el paso terminado y escribe el siguiente: no tengas nunca más de uno delante.

Detonante más débil

La fuente que menos te frena y cómo trabajar con ella.

Aburrimiento y rechazo

38 de 100

El aburrimiento no te descoloca: eres capaz de despachar también una cosa aburrida sin dar muchas vueltas a su alrededor, y vale la pena aprovechar esa capacidad nada más empezar la mañana, como arranque del día.

¿Quieres tu propio resultado?

Probar este test

Este test sirve para un autoconocimiento orientativo y no sustituye un diagnóstico psicológico profesional.

Elige un idioma

Abriremos esta página en el idioma que elijas. Si aún no está traducida, irás a la página de inicio.

Usamos cookies

Las cookies necesarias se encargan del inicio de sesión y los pagos. Con tu consentimiento también medimos el tráfico para saber qué mejorar. Política de privacidad