Muestra Esta es una muestra del resultado del test Test del síndrome del impostor con datos ficticios. Volver a las muestras

Resultado del test del síndrome del impostor

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550100

La aguja muestra tu nivel global de dudas en una escala de 0 a 100, donde el cero significa suelo firme bajo los pies y el cien, dudas fuertes sobre ti; la escala es orientativa.

S Tu perfil de autoconfianza

Actor de su propio papel

55% Nivel global de dudas Dudas elevadas Franja
El perfil sale de dos cosas: de la franja en la que cae tu puntuación global y de la fuente con el valor más alto - los números reales que hay detrás los tienes justo debajo.

Las tres fuentes de duda

De dónde salen tus dudas: las tres fuentes están ordenadas de la más fuerte a la más débil, y la primera define tu perfil.

S
Sensación de impostura Dominante 72%

Por dentro sientes que tu lugar le pertenece a alguien más capaz - y que tarde o temprano se va a saber.

D
Desvalorización del éxito 55%

Éxitos tienes, solo que no te duran mucho - enseguida aparece una explicación de por qué en realidad no fue para tanto.

A
Azar y circunstancias 38%

Cuando algo sale bien, buscas la causa fuera - en el momento oportuno, en las circunstancias favorables o en que alguien te lo puso en bandeja.

La puntuación describe la fuerza de las dudas en tu vivencia, no tus capacidades ni el trabajo que has hecho. La comparación es orientativa.

Nitidez

Qué tan marcado es tu perfil Una de las fuentes va en cabeza con una ventaja clara, así que está claro de dónde vienen las dudas - y eso es una buena noticia. No tienes que resolverlo todo de golpe, basta con apretar en un solo punto: las técnicas de abajo apuntan justo ahí.

17ventaja de la fuente dominante 34dispersión entre fuentes
Tu perfil

Qué significa tu perfil

Tienes detrás resultados, un puesto y responsabilidad, y aun así te acompaña la sensación de que todo eso más bien lo interpretas - como si la experiencia de verdad le perteneciera a otra persona y tú solo hubieras dominado el vestuario. Por eso te preparas más de lo necesario y preguntas menos de lo que querrías, no vaya a salir a flote lo que todavía no sabes. Pero esa sensación es un hábito de la mente, no un hecho sobre tu capacidad - y un hábito se puede desaprender.

La duda sobre tu propia capacidad no es una visita excepcional, sino una compañía bastante fija - resultados tienes, solo que rara vez los disfrutas. El trabajo lo sacas adelante, pero una parte de la energía se va en preparación de más, en revisar y en darle vueltas a si de verdad estás a la altura. Estas son dudas que te cuestan energía y merecen atención; la buena noticia es que tu puntuación muestra con bastante precisión de dónde salen.

Tu fuente principal de dudas

La fuente con la puntuación más alta. Qué la mantiene viva, en qué la reconoces en un día normal y en qué momentos se levanta con más fuerza.

S72%
Fuente dominante

Sensación de impostura

Por dentro sientes que tu lugar le pertenece a alguien más capaz - y que tarde o temprano se va a saber.

Cómo funciona

Tu cabeza trabaja con un supuesto silencioso: que tu capacidad real es menor de lo que aparenta desde fuera. Para no quedar en evidencia te preparas más de lo necesario, prefieres no preguntar y no arriesgas nada - y cuando después todo sale bien, se lo apuntas a la preparación y no a ti. Así el temor nunca tiene ocasión de quedar desmentido y entra en la siguiente situación igual de fuerte que antes.

Cómo se manifiesta

En el trabajo lo reconoces por las reuniones en las que callas hasta tener la certeza absoluta - y luego escuchas tu propia idea en boca de otra persona. Al estudiar preguntas menos de lo que necesitarías, porque una pregunta podría delatar lo que todavía no sabes. Y entre colegas del sector te colocas en el papel de quien aún va por detrás, aunque desde fuera transmitas exactamente la misma seguridad que ellos.

Qué la dispara

El detonante suele ser un puesto nuevo, presentar tu propio trabajo o una sala llena de gente que, según crees, sabe más que tú. En esos momentos te vigilas más y hablas con más cautela, así que una parte de la energía que podría ir al trabajo se va en que nadie note nada.

Qué hacer

Técnicas para tu fuente de dudas

Cinco pasos concretos apuntados directamente a tu fuente dominante: las dudas no se pueden apagar, pero sí desaprender, y para eso basta con empezar por una sola técnica, no por todas a la vez.

1

Dilo en voz altaElige a una persona de tu campo en la que confíes y descríbele en concreto qué es lo que te hace dudar - no un genérico “siento que no doy la talla”, sino “tengo miedo de quedarme sin argumentos en la presentación”. Casi siempre resulta que la otra parte conoce lo mismo, y la sensación de ser la única persona incapaz se disuelve en una sola conversación. La duda que no se dice crece; la que se dice en voz alta encoge.

2

Un diario de cosas terminadasAl final del día anota tres líneas con lo que está realmente terminado - el análisis enviado, el problema resuelto, el examen ya hecho. No escribas impresiones del tipo “fue bastante bien”, solo hechos; las impresiones se doblan bajo presión, una lista no. Al cabo de un mes tienes en la mano un registro con el que la sensación de “no sé hacer nada bien” no puede competir.

3

Ser principiante no es ser un impostorCuando aparezca la idea “no pertenezco aquí”, tradúcela a una frase más precisa: “esta cosa concreta todavía la estoy aprendiendo”. La primera frase habla de tu valor y con ella no se puede hacer nada; la segunda habla de una habilidad y tiene solución. Entre esas dos frases está toda la diferencia entre la impotencia y un plan.

4

Un techo para la preparaciónDecide de antemano cuánto tiempo le vas a dar a la preparación - por ejemplo, dos horas para una presentación - y cuando se acabe, para, sin importar cómo te sientas. La preparación de más ya no sube la calidad, solo calla la inseguridad un rato, y con eso le enseña a volver la próxima vez. El techo resulta incómodo exactamente dos veces; después te acostumbras.

5

Tú hace un añoCompárate contigo hace un año, no con la gente de alrededor - de ellos ves los resultados terminados, no los comienzos torpes ni lo que no les salió. Anota tres cosas concretas que hoy sabes hacer y hace un año no; suelen ser más de las que esperas. El resumen de lo mejor de otra persona nunca lo vas a alcanzar, porque tu trastienda no entra en él.

A38%
Dónde pisas firme

Azar y circunstancias

El éxito lo asocias con lo que hiciste para conseguirlo, no con un golpe de suerte - y esa es la mejor defensa frente al miedo a que un día se acabe. Cuando aparezca la inseguridad, vuelve justo aquí: a la lista de pasos que diste tú.

Comparación orientativa

Qué dice la investigación

El término “fenómeno del impostor” lo introdujeron en 1978 las psicólogas Pauline Clance y Suzanne Imes, cuando describieron a personas que, pese a tener resultados demostrados, no lograban creer en sus propias capacidades. No se trata de un diagnóstico: en la clasificación de los trastornos mentales DSM no vas a encontrar este término, y la psicología trabaja con él como descripción de una vivencia, no como enfermedad. La investigación lo asocia una y otra vez al neuroticismo, es decir, a la sensibilidad ante la evaluación, y a la vara de medir más estricta que la persona se aplica a sí misma. Además, nuestro test no es la traducción de ningún cuestionario de investigación: se apoya en preguntas propias y es autoconocimiento orientativo, no una herramienta clínica.

Si tus dudas son fuertes, se mantienen durante mucho tiempo y te quitan la alegría del trabajo, vale la pena hablarlas con un psicólogo o un terapeuta.

El test del síndrome del impostor es una herramienta de autoconocimiento, no un diagnóstico psicológico. Parte del concepto del fenómeno del impostor, describe una forma de vivencia y no mide capacidades ni rendimiento; la comparación es orientativa.

Relaciones

Dudas y personalidad

En la investigación, la sensación de no pertenecer al sitio donde uno está no aparece sola. Su vínculo más estrecho es con el neuroticismo: cuanto peor lleva alguien la incertidumbre y la crítica, más fácil es que las dudas se le vayan de las manos. También juega su papel la perseverancia - quien aguanta en objetivos largos vuelca las dudas más veces en trabajo que en bloqueo. Quien quiera ver más que un solo recorte puede medir ambas cosas por separado.

Son promedios de grupos grandes de personas, no reglas - en una persona concreta la relación puede verse distinta, incluso al revés, así que toma la comparación de forma orientativa.

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Este test sirve para un autoconocimiento orientativo y no sustituye un diagnóstico psicológico profesional.

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